El término de sustentabilidad en el sector industrial privado está escalando como una prioridad estratégica de las compañías.

Una empresa sustentable es aquella que crea valor económico, medioambiental y so­cial a corto y largo plazo, contribuyendo de esa forma al aumento del bienestar y al auténtico progreso de las generaciones presen­tes y futuras, en su entorno general.

“Hoy en día hay que hablar de la productividad de los recursos no solo de la productividad del capital”, aseguró Olga Sauma Uribe, directora ejecutiva de la Alianza Empresarial para el Desarrollo (AED) en Costa Rica.

Las compañías han dejado de ver la inversión social y del medio ambiente como un simple beneficio de imagen. “Ser verde vale la pena porque trae a las empresas diferen­ciación, reducción de costos, trans­formación de los mercados, innova­ción y cambios en la legislación”, amplió.

A su criterio, el reto de esta nue­va revolución industrial está en el he­cho de evolucionar en las consignas de reducir, reutilizar y reciclar por unas que vayan de principio a fin: rediseñar, renovar y regenerar.

En este sentido, las industrias del papel y el cartón tienen algunas ven­tajas. Este es el criterio de Jordi Mer­cader Barata, presidente Aspapel en España, para quien la industria de la celulosa y el papel es una bioindustria circular que lidera la descarbonización industrial.

“En la industria papelera se produce de hecho una doble responsabilidad: la responsabilidad natural de su carácter bio (fabricación de bioproductos procedentes de fuentes naturales renovables) y la responsabilidad social e industrial del reciclaje (bioproductos reciclables que tras su uso se reciclan masivamente)”, expli­ca en la Memoria de Sustentabilidad 2018 de esta asociación.

Comparte su opinión la especia­lista costarricense Cecilia Mora, di­rectora de RS-Sostenible para quien, la industria cartonera encuentra en su principal materia prima una gran oportunidad y ventajas para estable­cer programas de sustentabilidad.

“A nivel ambiental tienen una enorme oportunidad, por el ciclo de vida de los productos, ya que pue­den desarrollar producto a partir de reciclaje. Al mismo tiempo, esta in­dustria por su misma naturaleza tie­ne la posibilidad de dar empleo a las comunidades donde se desarrollan. Por otro lado, la gestión de la innova­ción, abre otra gran oportunidad con procesos productivos cada vez más limpios” señaló.

 

MÁS SOSTENIBLE

A continuación, recopilamos cinco atributos que los especialistas han considerados claves en materia de sustentabilidad relacionados al car­tón corrugado.

Reciclaje

Los envases de cartón se fabri­can a partir de un recurso renova­ble que se gestiona cuidadosamente para garantizar que se plantan más árboles de los que se utilizan. En Europa, por ejemplo, se han imple­mentado sistemas de recuperación y reciclaje eficaces que proporcionan excelentes resultados en la recupe­ración de envases de papel y cartón.

Certificación de materia prima

Cerca de un 30% de la tierra del planeta está cubierto de bosques y la mayoría de ellos equivalen a bos­ques reforestados. Actualmente, los propietarios y los explotadores de los bosques en el mundo buscan cum­plir con una combinación de regla­mentos nacionales e internacionales que puedan probar que los bosques se gestionan de forma sostenible. Esto se logra mediante Sistemas de Certificación Forestal, como FSC ®  y PEFC ™.

Reducción de gases de efecto invernadero

El gas de efecto invernadero más común es el dióxido de carbono. Los árboles crecen absorbiendo dióxido de carbono y liberando oxígeno. Por lo tanto, a medida que los árboles crecen, estos eliminan el carbono de la atmosfera y, de este modo, ayudan a revertir el denominado “efecto in­vernadero”. Los árboles absorben dióxido de carbono mediante un proceso conocido como fotosíntesis. A la luz del sol, los árboles, al igual que todas las plantas de hojas verdes, convierten el dióxido de carbono y el agua en azúcares simples y oxígeno. Los azúcares se polimerizan y forman de manera natural fibras de celulosa.

Diseño eficiente y más rentable

Aunque la sustentabilidad en em­paques todavía es algo nuevo, los diseñadores no dejan de resaltar las ventajas que tienen. En primer lugar, la sustentabilidad es algo que los consumidores y las nue­vas generaciones anhelan, por lo que un empaque sustentable puede ayudar a mejorar las ventas.

Energía renovable

Por otra parte, el papel usado que no entra en el circuito de reciclaje (por no ser apto como materia prima) puede ser empleado como combus­tible, al igual que la biomasa y los residuos del proceso de fabricación. De este modo se cierra y equilibra el ciclo sustentable del papel, que parte de una fuente renovable y natural de materia prima.

La industria cartonera, principalmente en Europa, y poco a poco en Latinoamérica, es uno de los grandes impulsores de la cogeneración, la energía ecoeficiente, un sistema que produce a la vez energía eléctrica y energía térmica para consumo indus­trial, con muy alto rendimiento, por lo que ahorra energía primaria y re­duce las emisiones.

Artículo obtenido de la Asociación de Corrugadores del Caribe, Centro y Sur Américas (Cynthia Briceño Obando), Marzo 2019.